PLASTICIDAD CEREBRAL

file1441263245035-150x150¿CÓMO UTILIZAR NUESTRA PLASTICIDAD CEREBRAL PARA SER FELICES?

  • UNA VEZ MÁS FILOSOFÍA Y CIENCIA SE DAN LA MANO.

Matthieu Ricard, Doctor en Bioquímica molecular por el Instituto Pasteur y monje budista dedica gran parte de su tiempo a investigar y explicar la instersección entre las tradiciones contemplativas y las más avanzadas investigaciones en neurociencia, o dicho de otro modo, cómo influye la meditación en la fisiología cerebral de las funciones cognitivas y emocionales.

La neurociencia le declaró el hombre má feliz del mundo.

Fue sometido a scanners cerebrales para medir las consecuencias que la meditación, en la que se genera un tipo de emoción positiva, tiene en la función cerebral.

Los scanners demostraron mayor actividad en el cortex prefrontal izquierdo, el relacionado con la felicidad, mientra sque el área del cortez pre frontal derecho, relacionado con la depresión bajaba su actividad, incluso también descendía la de la amígdala, relacionada con el miedo y la ira.

Pero, qué lectura podemos sacar de los ensayos a los que fueron sometidos auténticos  “atletas” de la meditación, cada uno de nosotros que no pasamos de ser meros aficionadoas en la búsqueda de la auténtica felicidad.

Habría que empezar por pensar sobre la definición que hace Matthieu de la FELICIDAD definiéndola como UNA FORMA DE SER.

Él postula que la naturaleza de la consciencia pura no está determinada, o lo que es lo mismo, el hombre no es malo o bueno en esencia, no está condicionado,  a priori, porque dicha consciencia puede ir en una y otra dirección.

Es precisamente, cómo interpretamos lo que nos sucede lo que condiciona nuestro estado de ánimo y por tanto nuestra conducta provocando actos altruistas o miserables.

En general subestimamos la capacidad que tenemos de modificar nuestra mente ( plasticidad cerebral), pero no debemos olvidar que es mucho más fácil cambiar la mente que las circunstancias externas que nos rodean y dado que a nivel de la consciencia dos factores opuestos no pueden ocurrir a la vez, si nos esforzamos en fortalecer el AMOR frente al odio; el REGOCIJO frente a los celos; la LIBERTAD frente al miedo; la COMPASIÓN frente al egoísmo extremo; la GENEROSIDAD frente a la codicia conseguiremos cambiar la actividad misma de nuestro cerebro potenciando áreas del cortex izquierdo vinculadas directamente con SER FELIZ.

Y una vez más, y dado que nuestra razón de ser en CEREBRO Y APRENDIZAJE es tender un puente entre neurociencia y pedagogía, ¿cuál sería la  aplicación  de todo esto en la escuela?

Tal vez la conclusión fuese que no tenemos que preocuparnos tanto o mejor dicho, casi en exclusiva, de los contenidos académicos, de los conocimientos meramente formales y curriculares sino también y con más empeño de los valores humanos que crean hombres más libres, más compasivos, más altruistas y por tanto más felices.

Pensemos en los contenidos, los conocimientos que dan lugar a cualquier avance en tecnología, biomecánica, farmacología, física, medicina, ingeniería, nano mecánica, etc. son sólo herramientas en sí mismas, unas herramientas que sin un VALOR, sin una EMOCIÓN no son absolutamente nada.

2 Comments:

  1. HHIS I should have thghout of that!

  2. VERONICA REYES JUAREZ

    Excelente texto. Muchas gracias por esta invitación a la reflexión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *